Por Isaac Albarracín

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Escape room: una propuesta para abordar la conflictividad laboral

escape room conflictividad laboral Un escape room orientado a la colaboración es una herramienta de gamificación que puede transformar el ambiente de trabajo y reducir los conflictos entre empleados.

Una propuesta para trabajar la colaboración

El otro día, hablando con un empresario sobre varios temas relativos a su empresa, me hizo una pregunta interesante. «Isaac, ¿qué harías para reducir la conflictividad laboral? Tengo en mi empresa un problema general de conflictividad y, en concreto, con dos trabajadores. Ambos son buenísimos, aportan mucho a la empresa, pero no se pueden ni ver». El juego puede crear una situación de colaboración distinta de la rutina laboral. En este caso, lo planteé como una actividad que debía acompañarse de una conversación posterior sobre lo ocurrido, sin dar por hecho que una dinámica aislada resolvería el conflicto. Conforme me iba describiendo la situación, una palabra sonaba cada vez más fuerte en mi cabeza, GAMIFICACIÓN. Mi respuesta/propuesta fue la siguiente: «Mira, Antonio (nombre ficticio) ¿por qué no haces un escape room con estas dos personas?». A su sorpresa inicial, le siguió una curiosidad inusitada en él y me pidió que se le explicara todo mejor. La experiencia y el desarrollo que estoy teniendo en este campo me han demostrado que la gamificación es una herramienta muy potente para la gestión de personal ya que permite fomentar la implicación, mejorar la motivación, fijar objetivos y desarrollar competencias personales y sociales. También puede favorecer el trabajo en equipo y el deseo de superación. Es por esto por lo que le propuse recurrir a ello. Mi propuesta fue la siguiente:

Diseñar un reto compartido

Estas dos personas no pueden trabajar juntas, se evitan o discuten mucho, por lo que su trabajo se resiente y hay mal ambiente en su entorno laboral, lo que perjudica también al resto del equipo. Es muy probable que no tengan un objetivo común, por ende, no necesitan colaborar y no perciben los beneficios de dicha colaboración. Entonces… ¡vamos a hacer un escape room para ellos solos! Con esta propuesta tendrán 60 minutos para salir de una sala. Estarán las dos personas solas con un número determinado de acertijos y pruebas que resolver si quieren salir de la sala… y dos formas de trabajar, colaborando entre ellos o cada uno por su cuenta. Para que esta propuesta funcione tiene que estar vinculada a una recompensa de valor para ellos. Una recompensa que haga que les merezca la pena olvidar sus rencillas o diferencias y colaborar.

Reflexionar después del juego

Tras finalizar la experiencia y para asentar el aprendizaje, se deberá hacer una puesta en común entre ellos y la dirección (o responsable de personal) sobre lo que ha pasado, qué ha hecho que triunfen -o fracasen- y cómo se han sentido con ello. A su vez deberán destacar tres cosas positivas que su compañero ha demostrado durante el juego. Si todo sale bien, el problema habrá empezado a resolverse. Es muy importante -y vuelvo a repetirlo- que la recompensa que obtengan los participantes por lograr superar el escape room ha de ser de tal valor para ellos que les motive a colaborar; que lo valoren como una necesidad. La recompensa puede servir como incentivo, aunque la colaboración no depende únicamente de ella. También es muy importante realizar un proceso de reflexión posterior de todo el proceso y que sepan también las personas participantes que toda la partida va a ser observada por alguien de la empresa. Espero que te resulte interesante la propuesta, por lo que me han contado, a la empresa le ha funcionado bastante bien :-). Si quieres más información o que prepare una actividad para tu organización, aquí puedes contactar conmigo. Feliz fin de semana. Una actividad de este tipo puede abrir una conversación sobre cómo se comunica y colabora un equipo. Su utilidad depende del origen del conflicto, de la disposición de las personas y del seguimiento posterior; no sustituye la gestión del conflicto ni garantiza su resolución. Isaac Albarracín


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